DÍA QUINTO

Novenario en honor de Ntra. Sra. la Santísima Virgen de la Piedad

Madre Inmaculada

Ruega por nosotros.

Día Quinto

ORACIÓN

Señora, Virgen de la Piedad, queremos vivir: descúbrenos la fuente de la vida…

Queremos caminar con decisión, extiéndenos el pan de nuestra marcha, queremos amar a los hermanos: únenos a la mesa del Padre.

¡Tú eres la Señora de la Eucaristía, que nos alimentemos de ese pan!

Te prometemos Señora que ya que me ofreces tu pan, lo comeré con frecuencia. Amén.

MEDITACIÓN.

Día 5. Madre Inmaculada.

<<Alégrate, la llena de gracia, el Señor está contigo >>  (Lc. 1,28). Fuente de gracia, para nosotros, está tan llena de gracia, que ese es el nombre que le da el ángel: Graciosa, Agraciada, Altagracia, Graciaplena. Tan llena de gracia que la Iglesia ha definido el dogma de su concepción inmaculada, es decir, que siempre estuvo llena de gracia, por tanto nunca tuvo pecado original, que es precisamente estar privado de la gracia sobrenatural y santificante de Dios. Al contacto con nuestros pecados su pureza seguirá inmaculada, y nos purificará a nosotros.

Oración: Madre  inmaculada, Tú realizas nuestro ideal de madre purísima, y lo eres para nosotros. Por tu inmaculada pureza, que al mirarte nos hagamos puros, al escucharte nos apartemos del pecado, y al hablarte vayamos hacia Dios, Hijo tuyo. Que al contacto con tu pureza seamos para la tierra sal purificadora. (Nuevo Devocionario, guía de caminantes. J. Luis de Urrutia, S. J.)

FELICITACIONES EN  HONOR  DE NTRA. MADRE Y REINA DE PIEDAD.

  Madre de la Piedad y Reina nuestra, te felicitamos y damos nuestra enhorabuena, porque nos tomaste como hijos aquel día que dijiste “Me quedo”.

Dios te salve, María…

 Madre de la Piedad y Reina nuestra, te felicitamos y damos nuestra enhorabuena, porque eres nuestro tesoro más querido desde  aquel día que dijiste: “Me quedo”.

Dios, te salve, María…

Madre de la Piedad y Reina nuestra, te felicitamos y damos nuestra enhorabuena, porque eres la “Ricona” de nuestro caminar y nos proteges en todos los peligros desde aquel día que dijiste: “Me quedo”.

Dios, te salve, María…

Pidamos la gracia que deseamos alcanzar por mediación de Nuestra Madre la Virgen de la Piedad, en esta novena.

ORACIÓN FINAL

Oh Dios, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen María preparaste a tu Hijo una digna morada, y en previsión de la muerte de tu Hijo, la preservaste de todo pecado, concédenos por su intercesión llegar a ti limpios de todas nuestras culpas.

Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

SALVE. Dios te salve Reina y Madre…

HIMNO A NUESTRA MADRE.

Abeja celestial

de amores Peregrina,

que en tierra campesina

labraste tu panal,

Abeja enamorada

es Villanueva hermosa

que está en torno a la rosa

de tu Sagrado Altar.

Alcemos todos un canto

a la Reina de Villanueva,

que en sus brazos a Dios lleva

y en su pecho nuestro nombre va.

Decidle vuestros pesares

a la Madre de Piedad,

que el dolor dicho a esa Madre

sabe a beso celestial.

En la vega escondidos,

arcángeles quedaron

y en el río entonaron

dulcísimo cantar:

“Que lleva oro y perlas

el río en Villanueva,

porque besó sus aguas

la Virgen de Piedad”.

Letra: Nicolás Sánchez Prieto – Música: Agripino Lozano


¡Viva la Virgen de la Piedad!